Las personas suelen tener algún problema sexual en algún momento de sus vidas. Por lo general, la gente acude a un terapeuta sexual por diversos motivos, ya sea por disfunción eréctil, eyaculación precoz, falta de deseo sexual, entre otros.
Estos profesionales están calificados y capacitados para ayudar a las personas con problemas relacionados con el sexo, los cuales, a menudo, afectan a sus parejas.
Así pues, ¿qué es la terapia sexual y cómo podría ayudarnos a resolver problemas de este tipo?
¿En Qué Consiste la Terapia Sexual?
La terapia sexual es un área profesional de psicoterapia que se dedica a ayudar a las personas y las parejas a resolver sus dificultades sexuales, como la ansiedad por el desempeño, afecciones especiales, disconformidad o los problemas en su intimidad sexual.
En algunas ocasiones, los conflictos también están relacionados con la orientación sexual, trastornos, los efectos del abuso sexual, o también, con las parafilias, como voyeurismo o el exhibicionismo, entre otros.
¿Cómo Funciona?
Sin duda, no todas las personas se sienten cómodas al hablar de sexo con desconocidos. Sin embargo, como profesional capacitado, un terapeuta sexual hará todo lo posible por hacer que su paciente se sienta en confianza.
Generalmente, las personas se reúnen en la oficina o consultorio del terapeuta durante las sesiones. En algunas ocasiones, los pacientes llevan a su pareja con ellos.
La frecuencia y la duración de la sesión generalmente dependen de cada persona y del tipo de problema que se aborda.
Primero, el terapeuta comienza a realizar preguntas sobre la salud del paciente, sus antecedentes sexuales, educación, creencias sobre el sexo, y las preocupaciones sexuales específicas, entre otros.
De acuerdo a las descripciones, el terapeuta detectará el origen del problema y evaluará si es probable que la causa sea psicológica, física o una combinación de las dos. Es importante tener en cuenta, que toda esta información es confidencial.
Posteriormente, los terapeutas sexuales generalmente asignan “tareas”, las cuales son actividades prácticas que se espera que las personas completen en la privacidad de su propio hogar. El objetivo de la terapia sexual es encontrar la manera de superar cualquier trastorno o problema.
Este proceso puede durar meses, o incluso años, dependiendo de la naturaleza del problema del paciente. De hecho, la terapia sexual, a menudo, va acompañada de otros enfoques multidisciplinares, como ginecológicos, fisioterapeutas, psicólogos, entre otros especialistas.
¿Cuándo Acudir a Terapia Sexual?
En primer lugar, es importante tomar en cuenta que, si tu problema está relacionado con el dolor físico o el rendimiento, es posible que desees comenzar por consultar a un médico, como un ginecólogo o un urólogo.
Si tus preocupaciones son más psicológicas o emocionales, es probable que un terapeuta sea la persona adecuada a quien consultar.
Algunas de las razones más comunes por las que resulta beneficioso acudir a terapia sexual, son:
Agresiones o abuso sexual
Falta de deseo sexual
Parafilias
Adicción al sexo
Desinterés sexual con la pareja
Dificultad para obtener un orgasmo
Disfunción eréctil
Eyaculación precoz
Disforia del género
Entre otros
¿Cuáles son sus Beneficios?
Acudir a terapia suele brindar beneficios a nivel físico y emocional, los cuales están más que demostrados por los profesionales y expertos.
Así pues, obtendremos beneficios, tales como:
Ayudar a las personas o parejas
Para experimentar su sexualidad con una mejor calidad.
Descubrir la causa de afecciones o trastornos
De manera que pueda encontrar una cura efectiva.
Mejorar la conexión física y emocional con la pareja
Fortalece el vínculo íntimo y la complicidad, ayudando a recuperar la cercanía, el deseo y la confianza mutua dentro de la relación.
Mejora en la comunicación
Un terapeuta puede ayudarte a comunicar las necesidades o inquietudes que has tenido dificultades para transmitir en el pasado.
Poder hablar de sus deseos
También puede ayudar al paciente a sentirse más seguro o capaz de afirmar sus necesidades durante las relaciones sexuales, lo que puede mejorar considerablemente sus experiencias.
Identificar las dificultades
Identificar ciertas cosas que dificultan el disfrute del sexo, cosas de las que puede deshacerse en el futuro, y siguiendo las tareas que el terapeuta considere conveniente.
Conclusiones
Como hemos mencionado, las consultas de terapia sexual se hacen con absoluta privacidad y en un ambiente relajado para que la persona no se sienta cohibida y pueda abrirse a mostrar sus miedos, sus emociones y sus inquietudes.
Todo esto es fundamental para tener éxito con la terapia y recuperar el bienestar sexual y las relaciones íntimas más placenteras con la pareja.
No hay que sentir temor de acudir a un profesional a contar nuestros problemas en una terapia sexual, ya que son especialistas muy bien preparados y que están acostumbrados a ayudar a parejas y pacientes individuales con los problemas más diversos.




0 comentarios